Según Tiago Oliva Schietti, la incorporación de tecnología digital a los rituales de despedida, con destaque para los velorios transmitidos en vivo y los memoriales virtuales permanentes, representa una transformación importante en el sector funerario. Este artículo analiza cómo funcionan estas herramientas en la práctica, por qué ganaron relevancia más allá de la pandemia y de qué manera el mercado funerario puede posicionarse frente a esta transformación cultural y tecnológica.
¿Cómo surgió la demanda por velorios online en Brasil?
La pandemia de Covid-19 actuó como acelerador de tendencias que ya existían en estado latente. Con restricciones de circulación y límites para aglomeraciones, las familias comenzaron a transmitir ceremonias fúnebres a través de plataformas digitales como una forma emergente de incluir a parientes lejanos en el momento de la despedida, y lo que nació como una solución de crisis rápidamente reveló un valor permanente.
Tiago Oliva Schietti observa que, incluso después del fin de las restricciones sanitarias, la demanda por transmisiones en vivo no disminuyó. Familias geográficamente dispersas, ya sea por migración interna o por residencia en el exterior, comenzaron a reconocer en el velorio online una forma legítima y emocionalmente válida de participar en el duelo colectivo, independientemente de la distancia física.
¿Qué son los memoriales digitales y cómo funcionan?
Los memoriales digitales son espacios virtuales permanentes dedicados a la memoria de una persona fallecida, reuniendo fotografías, videos, textos biográficos y testimonios de amigos y familiares. A diferencia de las redes sociales comunes, estas plataformas son creadas específicamente para preservar y organizar esa memoria de manera duradera y accesible para cualquier persona, en cualquier lugar del mundo.
Para Tiago Oliva Schietti, el memorial digital responde a una necesidad humana antigua: la de perpetuar la memoria de quienes parten. La diferencia es que, ahora, esa preservación ocurre en un entorno digital accesible en cualquier momento, sin depender de álbumes físicos o de la memoria individual de quienes convivieron con el fallecido.
¿Cuáles son los beneficios concretos de estas herramientas para las familias?
El beneficio más inmediato es la inclusión. Los velorios presenciales frecuentemente excluyen a personas por limitaciones de espacio, costos de desplazamiento o condiciones de salud de los dolientes. La transmisión digital elimina esas barreras y amplía el círculo de afecto que acompaña a la familia en el período más difícil, sin sustituir la presencia física de quienes pueden asistir.

Los memoriales digitales, por su parte, ofrecen un espacio de elaboración del duelo que se extiende más allá de las horas del velorio tradicional. Tiago Oliva Schietti destaca que las plataformas bien estructuradas permiten que familiares y amigos continúen agregando contenido a lo largo de los años, transformando el memorial en un documento vivo de la historia de esa persona.
¿Cuáles son los desafíos para que el sector funerario adopte estas tecnologías?
La principal barrera es cultural. Parte de las funerarias todavía opera con una estructura poco adaptada a la oferta de servicios digitales, y muchos gestores del sector subestiman la demanda real por este tipo de solución. La falta de capacitación técnica y la ausencia de alianzas con empresas especializadas limitan la expansión de estas ofertas en el mercado brasileño.
También existen cuestiones de privacidad y curaduría de contenido que deben ser gestionadas con cuidado. Definir quién puede agregar material al memorial, cómo moderar comentarios inadecuados y qué sucede con la plataforma después de años de inactividad son preguntas que exigen respuestas claras antes del lanzamiento de cualquier servicio de este tipo.
¿Cómo puede posicionarse el mercado funerario frente a esta transformación?
Las funerarias que ven la digitalización como una amenaza pierden una oportunidad estratégica relevante. Aquellas que la comprenden como una extensión natural de sus servicios obtienen una ventaja competitiva, fidelización de clientes y acceso a un público más joven, que ya naturaliza la presencia digital en todas las esferas de la vida, incluso en las más íntimas.
Tiago Oliva Schietti resume que la tecnología no sustituye el calor humano que define un buen servicio funerario, sino que lo amplifica. Las empresas que combinan atención empática con herramientas digitales bien implementadas construyen una propuesta de valor cada vez más alineada con lo que las familias brasileñas buscan en los momentos de mayor vulnerabilidad emocional.
Autor: Diego Rodríguez Velázquez


