Según explica Ian Cunha, el Sistema Único de Salud (SUS) representa una de las mayores políticas públicas de Brasil y se basa en tres principios fundamentales: universalidad, equidad e integralidad. Estos pilares orientan la organización de los servicios, el acceso de la población y la manera en que la atención sanitaria debe ofrecerse en todo el territorio nacional. Más que conceptos técnicos, expresan valores sociales, derechos constitucionales y compromisos con la dignidad humana.
Desde su creación, el SUS ha asumido el desafío de atender a una población diversa, extensa y marcada por profundas desigualdades sociales. Para ello, los principios que lo sustentan funcionan como directrices prácticas, influyendo desde la atención básica hasta los servicios de alta complejidad. Comprender estos pilares es esencial para entender el funcionamiento del sistema, sus avances y los desafíos que enfrenta diariamente en la promoción de la salud pública.
¿Qué significan universalidad, equidad e integralidad en el SUS?
La universalidad garantiza que todo ciudadano tenga derecho al acceso a los servicios de salud, sin ningún tipo de discriminación, como explica Ian Cunha. Esto significa que el SUS debe atender a todas las personas, independientemente de su ingreso, ubicación, edad o condición social. El acceso a la salud pasa a entenderse como un derecho fundamental y no como un privilegio.

La equidad reconoce que las personas tienen necesidades diferentes y, por ello, requieren cuidados diferenciados. Este principio orienta la distribución de recursos y la organización de los servicios de manera justa, priorizando a los grupos más vulnerables. Por su parte, la integralidad propone una visión amplia de la salud, considerando al individuo en su totalidad, con atención a la prevención, promoción, tratamiento y rehabilitación, integrando diferentes niveles de cuidado.
Principios del SUS y su aplicación práctica
En la práctica, los pilares del SUS se manifiestan de diversas formas en la vida cotidiana de la salud pública, como ejemplifica Ian Cunha:
- Universalidad: atención gratuita y acceso abierto a toda la población
- Equidad: priorización de regiones y grupos con mayores necesidades de salud
- Integralidad: acciones preventivas, curativas y de rehabilitación de manera integrada
- Organización en red: articulación entre atención básica, media y alta complejidad
- Enfoque en la promoción de la salud: reducción de riesgos y prevención de enfermedades
Estos elementos orientan políticas públicas, programas de salud y la actuación de los profesionales, buscando garantizar una atención más justa y eficaz.
La importancia de la universalidad en el acceso a la salud
Según Ian Cunha, la universalidad es uno de los mayores avances del sistema de salud brasileño, ya que asegura que todos tengan acceso a los servicios, independientemente de su condición económica. Este principio rompe con modelos excluyentes del pasado, en los que solo determinados grupos tenían derecho a la atención, fortaleciendo la noción de salud como derecho social.
Además, la universalidad contribuye a la reducción de desigualdades al garantizar que servicios esenciales, como vacunación, atención básica y urgencias, estén disponibles para toda la población. Incluso frente a desafíos estructurales y financieros, este principio permanece como base ética del SUS, reforzando el compromiso del Estado con la protección de la vida y el bienestar colectivo.
Integralidad y equidad como estrategias de cuidado en salud
La integralidad amplía la mirada sobre la salud, reconociendo que factores sociales, económicos y culturales influyen directamente en la enfermedad y la recuperación de las personas. Este principio orienta acciones que van más allá del tratamiento de enfermedades, valorando la promoción de la salud, la prevención y el seguimiento continuo de los individuos a lo largo de su vida.
La equidad actúa como una estrategia para reducir desigualdades históricas. Al dirigir más recursos y atención hacia poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad, el SUS busca equilibrar oportunidades y garantizar que todos tengan condiciones reales de acceso a la salud. Juntos, estos principios fortalecen un modelo de atención más humano, eficiente y alineado con las necesidades reales de la población, como enfatiza Ian Cunha.
En conclusión, los pilares de universalidad, equidad e integralidad sostienen al SUS como una política pública esencial para Brasil. A pesar de los desafíos enfrentados, estos principios continúan orientando acciones, políticas y decisiones que impactan millones de vidas diariamente. Comprenderlos es fundamental para valorar el sistema, fortalecer el control social y contribuir a la construcción de una salud pública más justa, accesible e integral.
Autor: Maxim Fedorov


