Donald Trump, conocido por su polarizante forma de gobernar, ha logrado unir a Canadá de una manera inesperada: en su contra. Las políticas y la retórica del presidente estadounidense han tenido un impacto significativo no solo en la política canadiense, sino también en la percepción de los ciudadanos hacia figuras públicas que simpatizan con sus ideas. Este fenómeno ha afectado tanto a políticos como a deportistas de gran renombre, como el caso de Wayne Gretzky, considerado un ídolo nacional en Canadá.
En el ámbito político canadiense, la influencia de Trump ha sido evidente en la figura de Pierre Poilievre, líder del Partido Conservador de Canadá. Poilievre, quien ha sido un fuerte crítico de los medios de comunicación y ha adoptado una retórica similar a la del presidente estadounidense, había ganado gran apoyo de los votantes conservadores. Sin embargo, con la imposición de aranceles del 25% a las importaciones canadienses y las amenazas de Trump de unificar a Canadá con Estados Unidos, muchos canadienses han comenzado a cuestionar la lealtad de Poilievre a los intereses nacionales. Este giro ha puesto en riesgo las posibilidades de victoria del Partido Conservador en las próximas elecciones, que inicialmente parecían aseguradas.
La unificación de Canadá contra Trump también se ha reflejado en el ámbito deportivo. Wayne Gretzky, el “Rey del Hockey”, ha visto cómo su popularidad se desploma debido a su estrecha relación con el expresidente. A pesar de su estatus como uno de los mayores íconos deportivos del país, la percepción de los canadienses hacia Gretzky ha cambiado drásticamente tras su apoyo público a Trump. La crítica ha llegado al punto de que muchos fanáticos del hockey lo han abucheado en público, y algunos lo acusan de traicionar su país natal.
La relación de Gretzky con Trump se remonta a varios años, cuando el exjugador de hockey celebró la victoria electoral de Trump y asistió a su toma de posesión. Aunque Gretzky siempre ha mantenido un perfil bajo en cuanto a política, su vínculo con Trump ha sido interpretado por muchos como una alineación con los intereses estadounidenses en detrimento de los de Canadá. Esta situación ha llevado a muchos a preguntarse si Gretzky aún representa los valores canadienses o si su relación con el expresidente ha cambiado su estatus de ídolo nacional.
El impacto de Trump en la política y el deporte de Canadá resalta cómo las figuras públicas pueden ser afectadas por sus conexiones internacionales. Si bien la política de Trump ha sido divisiva en Estados Unidos, en Canadá ha tenido el efecto contrario: ha generado un sentimiento de unidad entre los ciudadanos, quienes ven las acciones de Trump como una amenaza directa a su soberanía. Esta percepción ha hecho que tanto Poilievre como Gretzky se enfrenten a la desaprobación pública.
Este fenómeno no solo ha afectado a Poilievre y Gretzky, sino que también ha tenido repercusiones en la política canadiense en general. La dimisión de Justin Trudeau y el ascenso de nuevos líderes liberales han hecho que las elecciones canadienses sean más competitivas de lo que se esperaba. La retórica de “Canadá primero” que Poilievre ha adoptado, similar a la de Trump, ha perdido fuerza ante el miedo de los canadienses a ser absorbidos por las políticas del presidente estadounidense.
Por otro lado, la situación de Gretzky ha desvelado la importancia de la identidad nacional en Canadá. A pesar de sus logros en el hockey, muchos canadienses han decidido que su lealtad a su país supera el respeto por los íconos deportivos. Esta postura se ha reflejado en el rechazo hacia Gretzky, quien ahora se enfrenta a la difícil tarea de reconstruir su imagen en el país que una vez lo idolatró.
En resumen, el impacto de Donald Trump ha sido mucho más allá de la política en Estados Unidos. Su influencia ha tocado aspectos fundamentales de la vida canadiense, desde la política hasta el deporte, uniendo a la nación en un frente común contra lo que consideran una amenaza. Trump, en su intento por redefinir las relaciones internacionales, ha logrado que Canadá se una, no solo contra sus políticas, sino también contra aquellos que las apoyan. La caída de figuras como Poilievre y Gretzky demuestra cómo la política internacional puede influir en la percepción de los ciudadanos sobre sus ídolos y líderes locales.
Autor: Maxim Fedorov
Fuente: Asesoría de Comunicación de Saftec Digital