El Cade investiga desde 2025 el control que la compañía ejerce sobre el chip NFC, acusado de bloquear una función que ya funciona sin costo en los celulares Android
Después de más de un año de disputa con el organismo antimonopolio brasileño, Apple señaló que está dispuesta a firmar un acuerdo para permitir el uso del Pix por aproximación en los iPhones sin cobrar tarifas a los bancos. La información, revelada por el periodista Lauro Jardim en el diario O Globo, podría poner fin a una investigación abierta por el Consejo Administrativo de Defensa Económica en abril de 2025, después de que bancos y fintechs denunciaran restricciones al acceso del chip NFC en los dispositivos de la compañía.
El origen de un conflicto que gira en torno al dinero
El centro de la disputa es la tecnología de comunicación por campo cercano, conocida como NFC, que permite realizar pagos acercando el celular a una máquina o terminal compatible. En los celulares con sistema Android, esta función está abierta a cualquier desarrollador, lo que ya permite el Pix por aproximación desde febrero de 2025 a través de billeteras de bancos propios y de terceros, como Samsung Wallet.
En el iPhone, en cambio, toda comunicación con el chip NFC y con el módulo que almacena las credenciales de pago pasa obligatoriamente por Apple Pay o por la plataforma NFC y Secure Element de la compañía, sujeta a sus propias condiciones comerciales y técnicas. Ese control exclusivo es justamente lo que motivó la denuncia de instituciones financieras, entre ellas PicPay, ante el Cade.
El modelo de negocio de Apple contempla el cobro de una tarifa por cada transacción realizada mediante NFC. Como el Pix por aproximación es gratuito para el usuario final, los bancos y las fintechs consideran económicamente inviable absorber ese costo para ofrecer la función, lo que en la práctica dejó a millones de usuarios de iPhone sin acceso a una modalidad de pago ya disponible en Android.
La defensa de Apple y los números que presentó al Cade
En un documento enviado al organismo regulador en febrero de este año, Apple sostuvo que su modelo basado en hardware propio ofrece un nivel de seguridad superior a las soluciones utilizadas en Android. La compañía también argumentó que el Pix por aproximación no representa una prioridad clara ni una demanda esencial para los consumidores brasileños.
Para sustentar esa posición, la empresa comparó volúmenes de uso: citó 2.700 millones de transacciones realizadas mediante Pix por código QR en enero de este año, frente a apenas 1,05 millón de operaciones hechas por aproximación en el mismo período. Con esos datos, Apple buscó argumentar que el NFC no sería un insumo necesario para competir en el mercado brasileño de pagos.
La compañía además destacó que el iPhone representa alrededor del 10% del mercado de teléfonos inteligentes en Brasil, un argumento con el que intentó descartar la existencia de una posición dominante que justificara la intervención del órgano antimonopolio. El Cade, sin embargo, considera que el tratamiento diferenciado entre tarjetas de crédito y débito, que sí generan ingresos para la empresa, y el Pix, que no los genera, es indicio de un posible efecto excluyente en el mercado.
Qué cambia si el acuerdo se concreta
De confirmarse el acuerdo entre Apple y el Cade, millones de usuarios de iPhone en Brasil podrían finalmente utilizar el Pix por aproximación sin necesidad de escanear un código QR, equiparando la experiencia con la que ya tienen los usuarios de Android. El proceso, no obstante, todavía depende de la formalización entre ambas partes y de un cronograma de implementación que, según reportes recientes, sería gradual.
El caso brasileño no ocurre de manera aislada. En la Unión Europea, Apple ya fue obligada a abrir el acceso al NFC para competidores luego de cuestionamientos vinculados a prácticas anticompetitivas, en el marco de la legislación conocida como Digital Markets Act. Ese precedente internacional fortaleció los argumentos de bancos y fintechs brasileños ante el Cade y aumentó las expectativas de que aquí se alcance una solución similar.
Autoridades regulatorias de Estados Unidos también analizan prácticas comparables adoptadas por grandes empresas tecnológicas, lo que confirma que el control sobre la infraestructura de pagos móviles se ha convertido en un tema de disputa global entre reguladores y compañías del sector.
Un caso que trasciende el mercado de pagos
Más allá del resultado técnico de la negociación, el episodio ilustra la creciente tensión entre la soberanía tecnológica de sistemas locales de pago, como el propio Pix, y el control cerrado que las grandes plataformas ejercen sobre sus ecosistemas. Para el mercado financiero brasileño, la eventual apertura del NFC representaría un paso más en la consolidación del Pix como el método de pago más utilizado en el día a día de la población, ahora también dentro del universo de dispositivos de la marca de la manzana.
Fuentes consultadas:


