El programa Move Brasil, con 2.500 millones de reales en financiamiento subsidiado, tuvo que postergar dos veces su lanzamiento para ajustar los sistemas bancarios involucrados
Miles de repartidores, motociclistas y conductores de aplicaciones en Brasil finalmente sabrán, a partir del próximo lunes 27 de julio, si podrán acceder a un financiamiento especial para renovar su vehículo de trabajo. El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios confirmó que ese día comienza de forma efectiva la línea de crédito del programa Move Brasil Entregadores y Motoapp, después de que la fecha original, prevista para el 13 de julio, tuviera que postergarse por segunda vez debido a ajustes técnicos en los sistemas bancarios que sostienen la operación.
Un programa de 2.500 millones de reales pensado para quien vive sobre dos ruedas
El programa fue anunciado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el 12 de junio y cuenta con 2.500 millones de reales destinados a financiar la compra de un vehículo cero kilómetro por cada beneficiario. Pueden participar repartidores de aplicaciones, mototaxistas y motofletistas que utilicen motocicletas o bicicletas para trabajar, siempre que cumplan con los requisitos de tiempo de actividad en las plataformas.
El financiamiento contempla bicicletas eléctricas, motos eléctricas, motonetas, ciclomotores y motocicletas flex de hasta 160 centímetros cúbicos fabricadas en Brasil. Las operaciones tendrán un plazo de hasta 48 meses para el pago, con dos meses de carencia antes de que comience a cobrarse la primera cuota, y contarán con la garantía del Fondo Garantizador de Operaciones, lo que reduce el riesgo para las instituciones financieras que participan.
Para acceder al programa, el trabajador debe estar registrado en aplicaciones de transporte de personas o de entregas desde hace al menos seis meses y haber realizado un mínimo de cien viajes o entregas en la plataforma digital. En el caso de los motociclistas contratados bajo régimen formal, también se exige una antigüedad mínima de seis meses en la misma empresa, además de contar con licencia de conducir en la categoría correspondiente.
Dos postergaciones seguidas por motivos técnicos
La fecha original de inicio, el 13 de julio, tuvo que aplazarse debido a que el Ministerio necesitaba concluir pruebas tecnológicas y operativas entre los distintos sistemas bancarios involucrados en el programa. Según la cartera, el objetivo del ajuste era garantizar seguridad y estabilidad en la atención a los trabajadores una vez que los bancos comenzaran a recibir las solicitudes de financiamiento.
El Ministerio no detalló cuáles plataformas bancarias específicas estaban en fase de pruebas, aunque confirmó que la Caixa Económica Federal, el Banco do Brasil y otras instituciones habilitadas serán las encargadas de recibir las solicitudes a partir de la nueva fecha. La cartera insistió en que el ajuste de cronograma buscaba evitar fallas en un sistema que involucra al mismo tiempo el registro gubernamental y el análisis bancario del crédito.
Con el nuevo calendario, los trabajadores que ya tenían su inscripción aprobada en la plataforma gov.br debieron esperar más de dos semanas adicionales para poder acudir a las instituciones financieras y solicitar formalmente el financiamiento. Ese periodo de espera generó cierta frustración entre categorías que dependen exclusivamente de sus vehículos para generar ingresos diarios.
Lo que debe saber el trabajador antes de solicitar el crédito
Uno de los puntos más importantes del programa es que la aprobación en el registro gubernamental no garantiza automáticamente el financiamiento. Cada banco realizará su propio análisis de crédito, caso por caso, y decidirá si aprueba o rechaza la solicitud según sus propias reglas internas, lo que significa que la aprobación previa es apenas la primera etapa de un proceso más largo.
Especialistas recomiendan que, antes de contratar el financiamiento, el trabajador compare cuidadosamente el valor de la cuota mensual con el ingreso líquido que efectivamente obtiene en las plataformas, descontando gastos de combustible o energía, mantenimiento, seguro, neumáticos y las comisiones cobradas por las propias aplicaciones. Un crédito productivo solo mejora la situación financiera del trabajador cuando el costo del vehículo efectivamente cabe dentro de los ingresos reales generados por la actividad.
El programa también prevé incentivos para que empresas del sector inviertan en infraestructura de recarga y de intercambio de baterías para vehículos eléctricos, lo que podría facilitar la adopción de motos y bicicletas eléctricas entre los profesionales del reparto en las principales ciudades del país.
Un alivio esperado para una categoría en constante crecimiento
Para el conjunto de repartidores y motociclistas que dependen de aplicaciones digitales para generar ingresos, el inicio efectivo del Move Brasil representa una oportunidad concreta de renovar su flota de trabajo con condiciones más accesibles que las disponibles en el mercado tradicional de financiamiento. La categoría, que creció de forma acelerada en los últimos años en las grandes ciudades brasileñas, enfrentaba hasta ahora tasas de interés más altas y mayores exigencias para acceder a crédito vehicular.
Con el nuevo cronograma confirmado para el 27 de julio, el gobierno buscará demostrar que el retraso sirvió efectivamente para garantizar una implementación sin fallas, en un programa que promete ser observado de cerca tanto por los trabajadores beneficiarios como por las instituciones financieras que participarán del proceso.
Fuentes consultadas:


